Publicado el 29 de diciembre de 2013 | por 0

Ronquidos secretos de Walter Mitty

La crítica de “La vida secreta de Walter Mitty” la puso en bandeja un hombre de mediana edad que consiguió dormir a pierna suelta y roncar plácidamente durante la sesión de tarde en las incómodas butacas del cine Comedia de Barcelona. Ya está, podría publicar esto, apagar el ordenador y empezar ya la fiesta de fin de año. Pero me pagan por llenar la pantalla y entretenerles un rato, así que les contaré alguna cosa más.

Ben Stiller nos ofrece una lenta comedia romántica con pinceladas de drama soft y miradas entre compañeros/as de butaca con ojos cómplices, da igual que no os conozcáis: nadie puede estar en desacuerdo con los valores del protagonista y con su necesidad de hacer sus sueños realidad. Es buenrollista a más no poder.

Walter Mitty pasa de ser un ser gris y aburrido, a aventurero consagrado en solo unos pasos, a saber:

  • Coger un vuelo directo NY-Groenlandia (esto parece fácil).
  • Alquilar un coche rojo (desmelene).
  • Subir a un helicóptero mientras suena David Bowie (emocionante).
  • Equivocarse y caer al mar en vez de en una lancha (estúpido), enfrentándose a los tiburones a maletazos (¡uh!).
  • Correr para coger una bici (¡oh!) y darse una hostia en ella (¡ay!)
  • Ir en patinete.
  • Viajar al Himalaya (insuperable).
  • Jugar una pachanga de fútbol (brutal).

Con estos ingredientes la tarea de conquistar a la chica de la película se convierte en sencilla, pues es la figura del héroe, el macho alpha aventurero, el único que las atrae como polillas a una bombilla de alto consumo. Es un mensaje muy bonito y actual.

Estoy deseando encontrarme con Ben Stiller en un Starbucks para invitarle a un Frapuccino®, darle un abrazo e irnos a patinar cuesta abajo con el sol en la cara, mientras su mujer nos cocina unos platillos y cuida de los niños.

 


Tags: , , , , ,



Subir al cielo ↑